
Mujeres indígenas Xinka, K’iché y Kaqchikel llevaron a cabo diversas actividades para exigir el fin de la violencia política y reivindicar sus derechos, con ocasión del Día Internacional de la Mujer que se conmemora cada 8 de marzo.
Del 8 y el 11 de marzo, las lideresas recorrieron las cabeceras municipales de Jalapa, Quiché, y San José Poaquil, Chimaltenango, en caminatas coordinadas con redes de mujeres organizadas, organizaciones sociales y representantes de gobiernos locales.
Las mujeres comunitarias exigieron el cese de la violencia política dirigida a funcionarias, defensoras de derechos humanos y mujeres organizadas que participan en diferentes niveles de la vida política de Guatemala.
Debido al clima de violencia y racismo que enfrentan en sus comunidades y a nivel nacional, su derecho a la participación política a menudo se ve restringido en los diferentes organismos del Estado, partidos políticos y organizaciones comunitarias.
«Las mujeres indígenas unidas somos más fuertes»
En foros comunitarios, las mujeres indígenas compartieron sus desafíos y la importancia de trabajar unidas, para que sus derechos sean respetados. Además, subrayaron la necesidad de coordinar acciones con autoridades locales, como las defensorías de la mujer indígena, las oficinas municipales de la mujer y otras entidades que trabajan en la prevención de las diversas violencias que les afectan.
Las lideresas expresaron su preocupación por los engaños y manipulaciones que los partidos políticos utilizan para captar el voto de las mujeres indígenas. Durante los foros, las instaron a estar alertas y a no dejarse engañar en las próximas elecciones.
Mujeres empoderadas y libres de violencia
Las actividades conmemorativas del 8 de marzo incluyeron ferias de productos artesanales, permitiendo a las mujeres indígenas acceder a un espacio donde promocionar sus iniciativas económicas, vender e intercambiar sus productos.
El empoderamiento económico de las mujeres es uno de los principales objetivos de Fundebase, a través de su programa “Mujeres Empoderadas y Libres de Violencia”, que se impulsa con el apoyo financiero de Manos Unidas de España, el Gobierno de La Rioja, Progetto Continenti y la Foundation Assistance Internazionale (FAI).

