
Marleny Hernández es una lideresa Xinka empoderada y libre de violencia, gracias a su activa participación en los procesos formativos de Fundebase.
Desde pequeña, siempre soñó con estudiar, pero su padre la forzó a abandonar sus estudios, convencido de que, siendo mujer, debía dedicarse a las labores del hogar.
Cada día, le repetía frases desalentadoras como: «No eres capaz de estudiar, es mejor que te ocupes de las tareas del hogar. Aprende, te casarás y avergonzarás a la familia, porque no sirves para nada».
A los 25 años, comenzó una relación de pareja que al principio parecía prometedora. Sin embargo, con el tiempo, su esposo comenzó a maltratarla tanto física como psicológicamente.
Superando el miedo y las inseguridades que décadas de maltrato le habían generado, Marleny terminó su relación y se unió a grupos comunitarios donde descubrió el trabajo de Fundebase.
Desde ese momento, se comprometió con su educación académica, así como con los derechos humanos de las mujeres y la prevención de la violencia de género. “Todo eso me ayudó a darme cuenta de que como mujer merezco respeto, que me valoren y que no me lastimen de ninguna manera; fue un proceso largo”, comenta con actitud empode.
Comprometida con la erradicación de la violencia
Durante los últimos cuatro años, ha estado activamente participando en diplomados que ofrece Fundebase, principalmente en las acciones del programa institucional “Mujeres Empoderadas y Libres de Violencia”, y sobre derechos humanos, liderazgo comunitario y acceso a la justicia.
A través de estos programas, tuvo la oportunidad de conocer a las instituciones que apoyan a las mujeres.
“Me he dado cuenta de que nunca estuve sola; simplemente me faltaba información. Continúo vendiendo mis refacciones y almuerzos por encargo, lo que me ayuda a mantener a mis hijos felices y satisfacer todas sus necesidades», comenta con la serenidad que ha cultivado gracias a su esfuerzo y al apoyo de otras mujeres.
Hoy, a sus 36 años, Marleny se ha convertido en una destacada líder comunitaria que juega un papel fundamental en la Red de Mujeres Xinkas, la cual agrupa a mujeres de diferentes regiones del oriente del país.
Además de liderar múltiples grupos de mujeres, también brinda apoyo a víctimas de violencia de género. Marleny es una mujer empoderada y libre de violencia.

